Pues sí, el tiempo pasa volando, tanto que casi ni me he dado cuenta de que ya han pasado tres meses, he cumplido una tercera parte de mi segundo embarazo ¡ya solo quedan 6 meses! ;)
Pero el balance... para mí es una felicidad inmensa el haberme quedado embarazada, me gusta la maternidad, compartida con mi marido, (Óscar, te quiero), que es una padrazo entregado tanto como yo, y además deseabamos darle un hermanit@ a Marcos con el que se llevase poco tiempo para que jueguen juntos y sean "coleguitas"... pero físicamente, eso es otro cantar, físicamente este segundo embarazo me está "matando" lógicamente es una expresión, pero esto empieza a ser frustrante... ves como pasan los días y ese mal cuerpo que no te deja vivir no termina de desaparecer, además es cruel, cuando crees que te vas encontrando mejor vuelve a golpearte dejando ya no tu fuerzas por los suelos, sino tus ánimos y tu moral... es muy duro. Además de minarte físicamente te come todos tus ánimos... Espero que esto pase pronto porque últimamente sólo tengo ganas de llorar y patalear, y lo peor de todo es que esto no me va a hacer encontrarme mejor, sino que encima me va a levantar un dolor de cabeza que me va a dejar aún más hecha polvo
Pero bueno, aun puede asomar un resquicio de positivismo en todo esto y pensar que ya hoy queda un día menos que ayer, así que eso que tengo que celebrar.
En fin, que con un balance un poco frstrante sigo estando muy feliz por repetir maternidad, y como decía Cecilia en su canción "Gracias a la vida, que me ha dado tanto..." Gracias también a quienes me dan su apoyo incondicional y a quienes me ayudan a levantarme cuando tropiezo. Mil besos
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Hola, Rosa. Gracias por tu comentario! ¡Y por el ofrecimiento de embutidos! Acaba de venir un amigo de Sevilla y nos ha traído varios, je, je. Oye, lo del segundo embarazo ... aguanta y sigue compartiendo cómo te encuentras. Yo recuerdo en el segundo tener que pasar mañanas enteras en la cama (currando con el portátil) y luego pintarme y salir de casa sintiéndome FATAL, pero me decían que tenía buena cara. En fin, ahora tengo dos niñas tan bonitas y no me acuerdo de aquellos sinsabores. ¡¡MENOS MAL!!! BESOS
Gracias Lorraine; si desde luego estoy convencida de algo, es que cuando tienes a tus hijos contigo se te olvida absolutamente todo, yo con Marcos también tuve malestar, no tanto, pero desde luego ya no me acordaba de lo que era aquello, sobre todo porque verles crecer, sonreir, darte besos... eso es lo más grande que nos puede pasar.
Ah! con respecto al ofrecimiento de embutidos, con total confianza, para lo que quieras!!
Publicar un comentario